Las piezas se procesan con pata y piel en corte serrano, el curado y salado se realiza de forma tradicional en pila. La etapa de secado y maduración es muy lenta y a baja temperatura, pudiendo alcanzar los 27 meses, dependiendo del tamaño y el grado de engrasamiento de las piezas. Las lonchas de jamón crudo-curado de Chato Murciano presentan un color magro rojo-violeta muy marcado, debido a su alto contenido en pigmentos hemáticos (mioglobina) y una grasa de color blanco-amarillento muy estable a la oxidación por su alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados. Esto se consigue gracias a los piensos especiales empleados y a la elevada edad al sacrificio de los cerdos.